Infraestructura administrada
Provisión, configuración y mantenimiento de los servidores, bases de datos y servicios que el sistema necesita.
Un sistema en producción sin responsable es un sistema que va a fallar sin que nadie se entere hasta que el cliente reclame.
La operación administrada es la responsabilidad continua sobre la infraestructura, la disponibilidad, los respaldos y los incidentes de un sistema en producción, con un nivel de servicio acordado por contrato y un informe mensual de lo que efectivamente ocurrió. El hospedaje y el consumo de modelos de IA se contratan aparte y también los proveemos nosotros.
El mismo alcance para todos los clientes; lo que varía es el nivel de servicio acordado.
Provisión, configuración y mantenimiento de los servidores, bases de datos y servicios que el sistema necesita.
Vigilancia continua de disponibilidad y rendimiento, con alertas que llegan a una persona, no a un tablero que nadie mira.
Respaldo automático con prueba periódica de restauración. Un respaldo que nunca se restauró no es un respaldo.
Aplicación de parches de las dependencias y del sistema operativo, con ventana acordada.
Canal definido, tiempos de respuesta acordados por contrato y registro de cada incidente con su causa.
Disponibilidad, incidentes, consumo de servicios de terceros y lo que se hizo. Sin informe no hay forma de saber si el servicio existió.
La infraestructura y los modelos de IA son servicios propios. Se cotizan por separado y se pueden contratar con o sin operación administrada encima.
Alojamos el sistema en la infraestructura que administramos, dimensionada según su carga real.
Modelos que corren en nuestros servidores, con acceso por API y consumo medido en tokens.
Si el caso lo pide, integramos Claude, ChatGPT o Gemini junto a los modelos alojados o en su lugar.
Decir qué no incluye un servicio recurrente evita la conversación incómoda del tercer mes.
La evaluación revisa en qué estado está y qué hace falta para asumir su operación.